Mira, habrá un un día en que inevitablemente, pase lo que pase nos veremos las caras el uno al otro, sin importar las circunstancias y los pasados que nos arrastremos. Seremos tú y yo en no sé donde, y no sé cuando; puede ser mañana, en unos años, unos días, algunos segundos, no sé y no me interesa saber. Pero estaremos, eso si te lo aseguro.
Tendré lista, como ya te lo dije aquella vez, una mesa en diseño de los cafés en Francia la cual haré yo mismo, pondré 2 velas, una botella de vino; sin importar si podamos beber o no, instalaré un reproductor con una canción que tenga el matiz del carrito ambulante que conducía un señor que no recuerdo, aquel que carrito que ya sabes. Guardaré unos chocolates como acordamos en caso de que en el mundo desaparezcan o se convierta en la nueva moneda. Llevaré mi guitarra y mis cuadernos, y te leeré algún cuento, algún poema.
Definitivamente será un día maravilloso, te lo jurito.
Espero sea pronto o tarde.
Si no llegase el día sera sólo por el echo de que alguno de los dos muera, pues cualquier otro inconveniente no lo permitiré.
Pero bueno eso es punto y a parte.
Mira, bien sabes que te amo, y que siempre he estado y estaré contigo pues a mi nada me ha quitado el amor que yo te tengo.
Eres una mujer muy valiente, ya sabrás tú que has soportado y contra que has luchado y lucharás, eso nadie más lo siente. Valiente por que ha pesar de todo te cargas con una sonrisa de antifaz, y por que sabes seguir, y sí, te han matado varías veces pero siempre resucitas con la brújula desorientada pero con certeza de que te ubicarás y caminarás.
Mujer hermosa, ponte los zapatos y anda en el ahora.
Habrás notado que mi escrito no sigue un orden y es que hay tanto que decirte que no me alcanza el infinito de estas paginas, pero espero haya sido breve y todo concluye en el te amo que ya mencione.
Así pues ya lo sabes, ese día del que he hablado al principio llegará cuando estemos completamente enteros, felices en serio, hablaremos de tanto, y no sé que más, pero estoy seguro que ese día o esa noche, será determinante para trazar un plan para largarnos del mundo por un rato, como aquel plan que hiciste para escapar de tu casa, no sé lo recuerdes, será algo así pero para dos, iremos a donde quieras y escaparemos.
Mientras tanto encargate de ti.
Te amo.
Y ahi estaremos... desmenuzando los sucesos que nos acarrearon a nuestra razón de reunirnos. Muchas gracias. Aprecio que hayas tomado tiempo para escribir esto.
ResponderEliminarLa promesa sigue; gracias por haberme robado una sonrisa.
Es para mi un honor escribirte, no agradezcas. Y todo sigue no solo la promesa.
ResponderEliminar